miércoles, 13 de junio de 2018

Observando el Cielo




• Cuando levantamos la mirada al cielo observamos que a lo largo de la noche, toda la esfera celeste se mueve y las estrellas que se encuentran en ese momento cambian. Verdaderamente quien se mueve es nuestro planeta Tierra y nosotros con él, que gira en su periodo de rotación de Oeste a Este. Por eso vemos aparecer las estrellas o planetas por el Este y ocultarse por el Oeste, igual que el Sol y la Luna.

• Ahora que nos encontramos bajo el firmamento es necesario situarnos en posición, es decir reconocer los cuatro puntos cardinales. Esta orientación , es bien conocida desde tiempos ancestrales y hay un hecho que todos los días se repite, como es la salida del Sol por el Este y el ocaso por el Oeste. Con esta referencia sabemos que en la mitad de estas dos posiciones se encuentra el Sur mirando al frente y a nuestra espalda el Norte.






• Lo más recomendable es comenzar a conocer el cielo a simple vista, aprender a identificar las constelaciones más relevantes en cada época del año, así como las estrellas más brillantes que las forman. Esto facilitará en un futuro el poder buscar objetos más tenues como Galaxias, Cúmulos y Nebulosas que no se ven a simple vista.

• No es preciso que vaya reconociendo todas las constelaciones de una vez, sino poco a poco, incluso algunas no se podrán descifrar si la observación se hace desde cielos contaminados lumínicamente. Para abrirse camino entre las estrellas y constelaciones, hay que elegir como punto de partida cualquier constelación sencilla, y gradualmente se irá avanzando de una constelación a otra y de estrella a estrella.

• La Osa Mayor, para los habitantes del hemisferio norte, es indudablemente el mejor lugar para empezar, debido a su fácil localización y porque se encuentra situada encima de nuestro horizonte del lugar de observación. Las dos estrellas de la Osa Mayor, Merak y Dubhe, que prolongada, en dirección septentrional o norte, unas cinco veces, la distancia de Merak a Dubhe, nos señala la estrella Polar, que es el punto de referencia del norte astronómico y son los guías más fiables a tener en cuenta a la hora de empezar.





   Una vez al año, por el 21 de marzo, son visibles 109 de los 110 objetos del catálogo Messier en una misma noche; (Con Telescopio) el ausente es el cúmulo globular M-30 en la constelación de Capricornio; es el único que no se puede observar por la luz Solar. En esa noche se suele realizar lo que se llama el maratón Messier, lo que congrega a multitud de aficionados para intentar conseguir ver el mayor número de objetos posibles.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario